martes, 3 de marzo de 2009

Alba Go Bragh

Esta frase que proviene del gaélico tiene un significado muy especial para todo buen escocés que se precie de serlo, exactamente quiere decir "Escocia hasta el juicio (final)" y que podemos traducir de una manera literal como "Escocia para Siempre".
Pero más allá de su significado, con este grito de guerra se ha cambiado, si no la historia, si dos hechos puntuales que a su vez cambiaron la historia.

El 11 de Septiembre de 1297 cansados de tanta gaitada (nunca mejor dicho), los escoceses decidieron plantar cara al invasor inglés de una vez por todas, aún a costa que el año anterior en Dumbar habían recibido una buena paliza, pero se rehicieron y aquí se encontraban, a un lado del Puente de Stirling y más concretamente al pie de la abadía de Cambuskenneth.
El ejército escocés, cuya infantería era comandada por un tal William Wallace en un número de no más de 10.000 y la caballería al mando de Andrew Moray con 300 efectivos, al otro lado del rio se encontraba el ejército inglés bajo las órdenes de John de Warenne, el mismo que les zurro la badana en Dumbar, con 25.000 infantes y 600 caballeros acorazados, la todopoderosa caballería pesaba inglesa, en definitiva, superiores en número y calidad poco tenían que hacer los highlander.
El sr. Warenne muy confiado por la victoria del año anterior quería atacar a toda costa, hizo oídos sordos a sus consejeros que le advertían que se relajase un poco, que tenían todas las de ganar si tenían un poco de paciencia. Se pasa los consejos por el arco de triunfo y tiene la genial idea de atacar con la caballería, eso si, teniendo que pasar por el puente al otro lado del río, ese puente era bastante estrecho y sólo cabían dos caballeros de vez, Wallace que no da crédito a semejante tontería y espera arriba de la colina a que se vayan reuniendo más caballeros, no muchos, en ese instante Moray se sitúa en un flanco del ejército inglés al otro lado del río, carga con fiereza y consigue dividir en dos al ejército enemigo con una brillante maniobra, Wallace ordena disparar una lluvia de flechas hacía la caballería inglesa, seguidamente Wallace y su infantería se lanzan colina abajo al grito de "Alba Go Bragh", imaginaros esas caras de los caballeros encima de sus caballos de guerra totalmente angustiados al ver lo que se les venía encima, 10.000 tíos con sed de sangre y totalmente fuera de si, el resultado es el esperado, carnicería y casquería por doquier.
Warenne que no sabe por donde le da el aire vuelve a tener otra lúcida idea y envía más refuerzos al otro lado del puente...pasando evidentemente por el propio puente, con tanta gente encima del mismo pasa lo que tiene que pasar, que se derrumba, un montón de ingleses mueren ahogados y los que no son pasados a cuchillo por los de Wallace. Victoria aplastante escocesa.

Fue la simiente de la independencia de Escocia, aunque al año siguiente en Falrkirk volvieran a perder, en Bannockburn les volvieron a mojar la oreja y esta vez si, la independencia llego y se mantuvo hasta el siglo XVII.



El Puente de Stirling (el de la batalla era de madera, no este)


El 18 de Junio de 1.815 tiene lugar cerquita del pueblo de Waterloo la madre de todas las batallas, harían falta muchas páginas para intentar explicar lo que allí sucedió, Waterloo es el nombre genérico que se le da a la campaña desde el 15 de Junio hasta el mismo día 18, encontramos los combates de Ligny, Quatrebras, Wabre y Mt. Saint-Jean, en definitiva, se lió la de dios en cuatro días. De un lado franceses con Napoleón al frente y del otro ingleses, holandeses, prusianos y alemanes, al mando de Wellington y del "abuelo" Blücher.
Sin embargo la buena es la del Monte Saint-Jean, a pocos kilómetros al sur del pueblo de Waterloo, si bien es cierto que en los combates anteriores por dejadez, malas interpretaciones o ineptitud había podido decantar la suerte de un lado o de otro, más del lado francés, pero en esta campaña Napoleón no ando muy fino que digamos y sus generales y mariscales rozaron algunos de ellos el ridículo más espantoso.
Waterloo y la batalla final del Monte Saint-Jean se suele explicar en cinco partes:

1.-Los generales Reille y Jerome atacan Hougoumont aproximadamente a las 11:00 de la mañana (verdadera batalla dentro de la misma batalla)
2.-El general D´Erlon ataca el centro anglo-aliado pasadas las 13:30
3.-El mariscal Ney a eso de las 16:00 horas empieza las cargas de caballería.
4.-Ney ataca y toma La Haye Sainte a las 18:30.
5.-A las 19:30 la Vieja Guardia realiza el ataque final desesperado.

Vamos a centrarnos para explicar esta historia en la segunda fase.
Napoleón estaba confiado en que el intenso cañoneo al que somete al centro-izquierda de Wellington conseguiría debilitarlo de una manera apreciable, pero entre el suelo embarrado y que la infantería inglesa se cubre entre las colinas del terreno el resultado no es el esperado, pero esto Napoleón y su Estado Mayor no lo saben, así que envía al primer cuerpo de ejército a cargo del General D´Erlon a acabar la faena, romper el centro inglés y pa´casa.
Este cuerpo de ejército esta formado por 15.000 infantes, ojo a la cifra, y no se les ocurre otra cosa que avanzar hacía el inglés en columna, en vez de en línea, tenían que atravesar 1.5 Km de campo sembrado con trigo que en algunos lugares llegaba hasta el pecho, con un barrizal increíble y bajo una cañoneo incesante, vamos, lo que se llama un viaje de placer. Aún así bajo tales despropósitos D´Erlon tiene algunos éxitos iniciales debido a la cantidad de gente, más que a la táctica empleada, que repito, fue un auténtico desastre. Aún bajo el fuego concentrado de fusilería consiguen llegar hasta el centro en lo alto de una colina con muchísimas bajas, D´Erlon esta muy confiado porque acaba de tomar el mismo centro inglés, echando y humillando a los holandeses e ingleses que allí se encontraban, pero entra en escena la 5º División del general sir Thomas Picton que por allí pululaba, esta división la formaban 5.000, hombres y en Quatre Brass les habían dado medicina francesa a pozales y habían muerto casi 1.500, estaban algo tocados moralmente, pero apoyados por dos brigadas alemanas se rehacen, Picton que sabía que si no echaban a los franceses de allí estaba todo perdido, ordeno una descarga mortal de necesidad a quemarropa y a continuación a bayoneta calada se enfrentaron a los franceses en un cuerpo a cuerpo en la que tenían todas las de perder debido a su inferioridad numérica., de hecho al poco de entablar combate empiezan a retroceder. De repente, detrás de la 5ª de Picton aparecen los Scots Greys como auténticos salvajes a lomos de sus monturas, sobrepasan a la infantería inglesa y cargan contra el cuerpo de ejército de D´Erlon al grito de "Alba Go Bragh", los de Picton se crecen en banderillas al ver a los Scots y se lanzan a su vez contra la infantería francesa.
Resultado, los franceses se van con el rabo entre las piernas de la colina dejando a más de 2.000 prisioneros, de muertos ni hablo, los ingleses recuperan el centro y a partir de aquí la batalla se fue decantando cada vez más hacía el bando Aliado.

El siglo XVIII se acaba, aunque ya estamos en 1815 y da comienzo una nueva Europa, Napoleón dice hasta nunca e Inglaterra se convierte, ahora ya con galones, en una superpotencia.